Tras haber jugado uno de los Torneos Ciudad de León que se celebran cada lunes en el Casino de la misma ciudad, .
Con un total de 100 jugadores (9 mesas mas unos cuantos jugadores que había de reserva), el ambiente estaba bastante animado. Me sorprendió la media de edad, que calculo era de unos 25 años. Mucha gente joven, mucho jugador habitual y muchos de ellos conocidos de torneos anteriores.
Estuve en la misma mesa desde el principio al final, cosa que no se si fue buena o mala, y a la misma se fueron añadiendo nuevos jugadores conforme iban quedando asientos libres.
Al principio me costó adaptarme al juego en mesa real, por que no estaba familiarizado con los valores de las fichas, a veces me costaba identificar las posiciones, pero pasado un rato, empecé a soltarme. La pena fue que la suerte no estuvo conmigo, y durante las 3 horas que me mantuve a flote creo que apenas si pillé dos manos mediocres y el resto del tipo 23o, 46o, A2o, 22, 55, etcetera.
Conforme las ciegas fueron subiendo, seguía esperando una mínima pizca de suerte, pero no llegó. El stack inicial era de 2.000 fichas, y lo que no me gustó nada fue la opción de recompra. Si te lo curras para ir medio tirando y en un momento dado el que está a tu lado recompra otras 2.000 fichas cuando aun le quedan 500, lo vuelves a tener como al principio, o sea, como si no hubieras hecho nada. Me llamó la atención que prácticamente todo el mundo hizo uso del rebuy. Yo no lo hice.
Tras el primer break (1 hora y media después de haber empezado), las ciegas estaban a 150/300 y el ante a 50. Quedándome algo menos de 500 fichas y estando en posición, hize un All-in con un ATo, y doblé el stack, lo que me dió para jugar otro rato y seguir en busca de una buena mano.
Baste deciros que la única pareja de figuras que vi durante el Torneo, fueron las mismas con que me fui de la mesa: QQ. Me quedaban 525 fichas, hize All-in, y el contrario llevando de mano un A8, me tiró fuera cuando en la mesa salió AA456.
Resultado de la noche: la verdad es lo pasé bien a pesar de apenas haber jugado poco, me hubiera gustado tener manos no ya buenísimas, pero si lo justo como para poder arriesgar algo. Cuando me levanté de la mesa, hubo un par de jugadores de los que estaban desde el principio que se levantaron y me dieron la mano, comentando mi mala suerte.
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